jueves, 20 de octubre de 2011

RESUMEN por Solrac Siol

La realidad de un todo puede provocar un cambio radical, porque realmente el ansia por vivir es la sensación de tener sentido. La creación de un cielo azul ensoñado viene dado por un recuerdo cuando consumas una vida llena de experiencias, como cuando un cuchillo es clavado en tu corazón.

La decisión no la tomas con razón si un tornado sacude tu alma semejante, te sientes con ligero alivio de que el mundo siga así, te miras diferente en un espejo, con la pregunta de que todo es verdad. Debes meterte en la piel de los demás y hacer crecer la semilla que cada uno guarda en su interior. El instinto de una madurez proviene de un mismo lugar, de un aliento que es recordable, con la suerte de haber tenido suerte.

Podrido olor de un sitio que ya no tiene nada que ver con el futuro, porque pensábamos que lo normal era perderse en la calle, con algún recuerdo de optimismo. No caben más mentiras, el placer de un ocaso terminado lo lleva una espesa lluvia de un cálido invierno. El soplo del viento nos hace llegar hasta la demencia, hasta la locura, si un pedazo de música me hace tener poder, tal vez sea capaz de alcanzar una estrella con colores de sangre.La travesía de un viaje en la eternidad de la noche nos hace reencontrarnos con nuestra identidad más escondida, como el olor del tabaco en una ciudad perdida.


Solrac Siol

viernes, 14 de octubre de 2011

RESUMEN por Piero Galasso

Todo cambio genera un ansia sin sentido , al igual que el océano azul intenta avanzar una y otra vez tierra adentro. Un viaje sin rumbo durante la noche ciega consigue que dude de mi identidad ,aún teniendo tabaco que nuble mi visión de la ciudad sin nombre. Llevo un cuchillo que me hará tomar una acertada decisión, origen de un tornado visceral y nada ligero de espejos y preguntas. Mi piel, debajo de la cual se esconde la semilla de mi madurez, no puede sentir el aliento de este tiempo sin suerte y podrido. Mi futuro está ya escrito de un modo poco normal. Caminar por la calle con optimismo no es ya posible porque mi mentira supondrá el ocaso de la lluvia. El invierno le sonreirá a su amante el viento, mientras mi locura no me permitirá jamás deleitarme con la música ni con el poder de mi estrella. Después de todo , solo permanecerá mi sangre dibujando formas conspicuas y hermosas.



Piero Galasso

jueves, 13 de octubre de 2011

TODO por Piero Galasso

Malentendido surgido de azarosa refriega,
forma y fondo confrontados.
Escenificaciòn tosca de tragedia griega,
sentido lirico de musica falto.


Amor mùltiple dentro del mismo cuerpo
resonancias disonantes por sexuales
orgias mancilladas por el verbo
infortunios palpitantes cual òrgano de placer vacilante.


Pasiòn sin precedentes que atestiguen
la violencia de los cuerpos entre si chocando,
liquidos residuales que sus espiritus imbùen
de orgiastica sensaciòn propia de Baco.


Apolos, Artemisas y Elektras se reunen en coloquio
una vez se hubo disfrutado de triunfo impùdico,
diseccionando posturas y posicion
modelando la insolencia en beneficio.



Piero Galasso

miércoles, 12 de octubre de 2011

TODO por Solrac Siol

Todo cuanto pienso me lleva a ti, porque no conozco lo que piensas pero me encantaría descubrirlo para poder perderme contigo en la obviedad y llegar a salvarme, solo deseo una respuesta concisa y verdadera, si piensas que no tiene sentido es que no aciertas a ver la complejidad minúscula que se guarda dentro de un solitario corazón vacío. Las palabras si caen en saco roto no son verdaderas, la valoración de la sinceridad es un juego de dos, la incredulidad no. Con esto quiero expresar una verdad me siento atraído por ti, en mente, corazón y alma. Es muy difícil sentir pero supongo que es más complicado no sentir.

Si puedo valorar tus virtudes me encantaría envidiar al viento que mece tu pelo en un suspiro, siento celos de tus manos frías porque nadie las agarra, la marea que baña tu morena piel me dejó la miel en los labios, sueño porque tu sonrisa se refleje en el iris de mis ojos cuando mi pupila se clave en tus ojos.

Llevo tiempo buscando en mi interior mi yo, creo que no lo veo porque lo tienen que ver los demás, soy un pedazo de historias entrelazadas conformadas por un tiempo inexorable incompleto, si pudiese definirme diría que soy un buscador del amor eterno o más bien un idealista que pretende que se enamoren de él para siempre. Con esto no quiero que pienses nada solamente que lo veas, o que te lo pueda demostrar con hechos, todo el mundo comete errores y de los fallos aprendidos nacen nuevos recuerdos para la posterioridad. Porque hay muchos momentos buenos en una corta vida estaría enamorado de cada uno de esos instantes si alguien quisiera compartirlos conmigo.

El camino es pedregoso y nadie ha dicho que vaya a ser fácil pero la intensidad la marcará un destino que tal vez ya esté escrito y que pretende rellenarse con pasión, tristezas, alegrías o penas, pero compartido. Créeme, con esto no te estoy pidiendo nada, solamente pretendo que te enamores de mí para que yo pueda enamorarme de ti.



Sorlac Siol

CAMBIO por Piero Galasso

Nunca he sentido miedo. Quiero decir, miedo con el significado que irradian las películas. Esa sensación que inunda la espalda de gélidas inquilinas y que otorga intranquilidad propia de muelle ante las inminentes embestidas durante una noche de bodas cualquiera. Y no es que sea un arrogante idiota víctima de mi propia petulancia. Estar al borde de la muerte 2 veces antes de cumplir 6 años me ha hecho evitar esa inquietud que enfanga el mundo y pudre las relaciones entre los hombres.

Quien quiera que lea puede preguntarse ¿qué ocurre con tu familia? y ¿no tienes miedo de perderla?. Razonables y argumentables preguntas éstas. Yo respondería que lo que sienten no es miedo a perder a sus seres queridos sino terror a la muerte como papelera de reciclaje. Concibo la muerte como comienzo, nunca como final. Adoro leer noticias como aquella que decía que un hombre de una pequeña aldea de Galicia decidió que una vez falleciese, con su herencia se deberían contratar varias orquestas y palcos, encargar comida y bebida suficiente para todos los habitantes del lugar y celebrar , a lo largo de una semana entera, su sepelio como si se tratase de las fiestas patronales. Esto es magnífico por dos motivos, por un lado evita la confrontación entre los miembros de su propia familia (ay los gusanos post-mortem) y por otro confiere un elemento festivo y delicioso a su final.

¿Por qué sentir pesar cuando un ser querido avanza hacia lo desconocido?

Comprendo la pena de aquellos que no han podido dar su adiós a los que ya no están entre nosotros aunque conferir tanta relevancia al hecho de una sentimental despedida roza la banalidad. Quedémonos con los muchos o pocos buenos momentos compartidos con nuestros seres queridos y así podremos saborear durante el resto de nuestras vidas su cariño, energía y ¿por qué no? Compañía . A pesar de que ya no están seguirán siempre de nuestro lado indicándonos el camino para llegar a su encuentro. O por lo menos así lo creo y esto me arranca de mis hombros una losa de 10000 toneladas, convirtiéndome en un ser humano un poco más libre.



Piero Galasso

lunes, 10 de octubre de 2011

CAMBIO por Luc Dupont.

Me llamo Ariel Benjamin y soy judío. Vivo en un barrio acomodado de Tel Aviv y mi vida transcurre sin mayor emoción. Mi afición preferida es jugar al tenis con mis amistades pudientes. Aunque en cuanto se termina la partida me invento cualquier tipo de escusa para desaparecer y evitarme la tediosa y repetitiva charla de mis colegas. Trabajo en una multinacional americana donde todos desprendemos felicidad y amplias sonrisas. Yo soy feliz. Yo tengo un coche.

Soy Antonio y me llaman ``el Chacho´´. Soy gitano. Estoy casado desde los doce con María. Y desde los doce frecuento clubes de alterne cada fin de semana. Ahora tengo treinta años y cinco hijos. Cuatro con María y el otro con otra. Me gusta tocar la guitarra en la plaza con mis compadres. Me relaja. Me da vida.

Soy Jack Lancaster y trabajo en Servicios Funerarios Gordon. Vivo y trabajo en la gran Londres. Por las mañanas me gusta tocar el piano con la luz apagada y vestido de negro, como si alguien se hubiese muerto. Y por la tarde atiendo a familias apesadumbradas por la reciente pérdida de ese ser querido. Me gusta fotografiar los nichos vacíos que pronto serán ocupados por cuerpos sin vida.

Mi nombre es Patricia y no sé quién soy. Busco ese tan inútil equilibrio que se me escapa entre borracheras estúpidas y miedos infantiles. Prometo aprovechar la próxima oportunidad que pase delante de mis ojos. Voy a atreverme en confiar en alguien más que no sea yo. Voy a entregarme por primera vez sin miedo a que me digan que no.

Soy Luc Dupont y escribo. Me gustan las pequeñas cosas como caminar sin rumbo, tomar un café, sonreir a una desconocida. Me encanta utilizar disfraces de personalidades opuestas a la mía para no sentirme tan solo.

Luc Dupont

miércoles, 5 de octubre de 2011

ANSIA por Luc Dupont

Vivir en un mundo diferente es difícil. Los demás te quedan demasiado lejos como para intentar establecer comunicaciones eficientes. Y gastas el tiempo descifrando las huellas, buscando el rastro de tus semejantes: los alienígenas azules que pueblan este sistema celestial. Dramáticamente no llevamos ningún distintivo que nos distinga; eso provocaría que los caza recompensas intergalácticos se abalanzasen sobre nuestras antenas cual adolescente ebrio en presencia de dos tetas.
Ayer me cruce con una marciana tremenda. A primera vista semejaba terrícola.
Y cuando nuestras miradas se cruzaron el mundo se detuvo. Ahora que lo menciono, si el planeta se para cada vez que dos seres exhuman extractos de empalagoso caramelo, debemos haber perdido épocas enteras ya. Pero el caso es que esta vez se detuvo. Completamente. Solo faltaba que nos salieran rayos eléctricos de los globos oculares para certificar la conexión cósmica. Era tan bella.
Pero era tan tímida; no me dijo nada cuando nos cruzamos. Pero yo soy marciano experimentado y no me rendí ante su primer y evidente desprecio. Me subí con fuerza la cremallera del pantalón, (la cual siempre me deja en ridículo) y camine con decisión detrás de ella. Todo forma parte de una danza ancestral, pensé. Ella avanza, yo sigo. Ella no me mira, yo no desespero. Ella cada vez camina más rápido. Es un signo claro de seducción. La danza se alarga mas de lo normal en este tipo de rituales, de hecho yo comenzaba a dejar evidencias de mi cansancio en la zona del sobaco de mi camisa. Cuando íbamos por el octavo kilometro de nuestro recorrido inesperado, decidí acelerar el paso para acabar cuanto antes con el innecesario prolongamiento de nuestro maravilloso encuentro. Mi sorpresa se produjo cuando ella respondió con un decidido aumento de velocidad proporcional al movimiento progresivo de mis zapatillas. Como corre esta condenada, se nota que es de Marte, parece un Velociraptor!
Os prometo que aquella carrera se convirtió en profesional. Llegamos a batir marcas de velocidad mientras dejábamos atrás las calles, impotentes ellas ante nuestro paso implacable. Usain Bolt lloraba esa noche al descubrirse humano. Yo en cambio lloraba de agotamiento ante la evidente pérdida de energía que estaba sufriendo.
Pero apreté los dientes, me prometí no comer más pan bimbo con manteca de cacahuete, me introduje el dedo pulgar en la zona rectal para propulsarme, y volé.
Ella abrió sus ojos cual lunas de Júpiter al observar mi súbita operación, y, con la elegancia de una pantera negra, se comunico conmigo:
-Como des un paso mas llamo a la policía, puto pervertido


Luc Dupont