martes, 28 de junio de 2011

ESPEJO por Piero Galasso

En Inversia las nubes emulan los estados de ánimo de las personas que la habitan. Cada persona ve en su reflejo en el espejo a su hermano y , si se carece de familiar tan directo, al primo más cercano, sino , al progenitor del sexo apuesto. Nadie conoce la forma de su cara porque ellos creen ser la persona que ven en el reflejo, entonces es imposible que ese pequeño secreto les sea desvelado. Las leyes en este país son por todos acatadas y , también, poco comunes a los ojos de los forasteros. Hubo una vez un sinvergüenza llamado Teodoro Blandoladiéguez quien dijo que a los habitantes de Inversia deberían amarrarlos con sus propias vísceras a la isla de la basura que surca el Pacífico para servir de alpiste a las volátiles gaviotas. ¡Pobre infeliz! ni que el cuento ese de la isla basura fuese cierto.

La vida en Inversia es posible debido al cultivo, recolecta y posterior venta de la peculiar flora que el sol, la tierra y las lluvias tuvieron a bien concedernos. Somos potencia mundial en exportación de clarinodios y no se nos da nada mal hacer cerveza de pasonagios, la cual es de gran popularidad en la Bretaña francesa, vaya usted y pregúnteles el porque. El clarinodio es un fruto que surge del clarodio y cuando uno está cerca del árbol siente una paz interior impepinable. Pero, una vez degustado el fruto del clarodio, le entra a uno un odio irreflenable hacia el imperialismo y el capitalismo. Naciones como Cuba, Corea del norte son nuestros principales compradores. Antiguamente, el mercado era más extenso y hemos ido perdiendo cartera de clientes a nivel estatal. A nivel particular, tenemos un estupendo comprador de Caracas, que compra toneladas del fruto bajo el nombre de Bushca Brónasno, e innumerables compradores de las naciones surgidas de la vieja U.S.S.R., (sic) estupendo país extinto, y diversos gentilhombres de nombres que comienzan por Al .

Las relaciones interpersonales son un tanto curiosas porque al no conocer su verdadero rostro ni el de sus familiares directos, el incesto está a la orden del día. Al principio de los tiempos de Inversia los cirrocúmulos y los estratocúmulos se escandalizaban ante tales prácticas y huían hacia la estratosfera mientras a los nimbos se la traía al pairo y sólo descargaban sus interiores cuando se sentían demasiado solos ahí arriba. Por lo demás , el resto de los elementos atmosféricos sólo variaron cuando se proclamó la I República Inversa, conocida en los libros de historia como el peor momento social de toda la historia del pais. Los anarquistas decidieron que todo el mundo debía caminar con 5 jerseys en cada mano y un cesto blanco en la cabeza para protegerse de la posible ira de los nimbos, lo cual desmereció mucho la estupenda política educativa de esa etapa.


Página nº 10 del cuaderno de Bitácora de Helmut Börg , marino alemán (1899-1996)


Piero Galasso

miércoles, 22 de junio de 2011

ESPEJO por Luc Dupont.

El túnel hace que la emisora se pierda y deje de sonar la nueva y odiosa canción de LAdy Gaga. Por una vez agradezco el silencio provocado por la poca fiabilidad de esa antena colocada en el techo de mi amado bólido.

Un silencio que se rompe enseguida por el ruido de claxons de autos. O pitos de coches. Debe haber ocurrido un accidente u otro incidente que ha provocado un pequeño atasco en este corredor oscuro. Y, por supuesto, la gente se ha puesto a pitar sin pensárselo dos veces. A pitar, a pitar, a pitar. Somos así.

Los gatos de ciudad somos solitarios y maleducados. Dicen. Cuanto mayor es la urbe, más grandes son los comentarios despectivos y las leyendas sobre nosotros, animales semi domesticados. Somos egoístas y carecemos de ese sentimiento de pertenencia a un grupo como tienen los canes, o los chinos.

Cada vez son más los coches que se van sumando al concierto improvisado de la tarde, uniéndose uno a uno para formar una uniformidad sinfónica, un canto dedicado a la imperante necesidad de llegar a algún sitio cuanto antes, para una vez allí volver a tener prisa.

Una mirada por el retrovisor. Eso fue todo. Un momento. Te ví. Y ví en tu mirada mis ojos reflejadas, extraño truco magnético. Le diste al click y paraste el mundo. Por mi mente pasearon los planetas en extrañas alineaciones. Y me sonreiste como si fueras una niña traviesa, como si estuvieras descubriendo el mundo, como si me hubieses observado desde hace años desde tu galaxia. Y dejaste que te sonriera. Y te fuiste.

Y la frecuencia volvió para recuperar ``Cosmic girl´´ de Jamiroquai.

Luc Dupont.

domingo, 12 de junio de 2011

PREGUNTA por Luc Dupont

Conocí a Marciano García por casualidad, como supongo que se conoce a todo el mundo. Cuando rememoramos cómo comenzó una gran amistad o nuestra gran historia de amor revivimos las circunstancias que se tuvieron que dar para que todo lo que pasó después ocurriese. Y nos preguntamos qué hubiese pasado si algún factor de la cadena del destino hubiese fallado y el frágil castillo de naipes se hubiese destruído completamente robándonos algo importante de nuestra vida. La desaparición de un pequeño detalle aparentemente nimio dentro del conjunto provocaría la desintegración del resultado, algo que nunca podriamos echar en falta ya que no conoceríamos si no hubiese pasado.

¿Qué hubiese pasado si el día que conocí a Marciano no hubiese salido de mi casa, qué hubiese ocurrido si al verle resbalar en la acera mojada yo no me hubiese detenido? ¿Y, hubiese sido posible conocerlo si no le hubiese cogido del brazo y le hubiese preguntado si estaba bien, si se había hecho daño? ¿Nos da la vida una segunda oportunidad para conocer a alguien? ¿Nos da la vida otra oportunidad para besar a alguien a quien ya conocemos?

Lo único que sé es que si no se hubiesen dado una serie de circunstancias practicamente imposibles en su posibilidad mirando las combinaciones matemáticas de la estadística yo no estaria aqui sentada compartiendo una copa de vino (tinto, un Navarra bastante decente) con el señor Marciano, dueño él ya de mis deseos y mis obsesiones.

Desconozco si la carne es tan débil como la espontaneidad de las frases hechas y los refranes populares; pero cuando una o uno cae rendida en las ensoñaciones de un desconocido y se enamora perdidamente de una persona inesperada siempre nos pasea por el subconsciente la duda de si él es un individuo especial capaz de comprender mi esencia, o si simplemente resulta que yo pasaba por allí y el tipo se resbaló torpemente.

Luc Dupont.

martes, 7 de junio de 2011

PREGUNTA por Piero Galasso

-En sus últimos años de vida, Agniezka Pavlova era una mujer intrigante con forma de paraguas y que olía a otoño tardío, casi invierno. Recubría su cuerpo con largos vestidos de colores que recordaban a una mezcla de musgo y telarañas y por mascota portaba un sapo pestilente y no menos gigante del Amazonas.

Todas las mañanas a las 11 menos 5 minutos, Agniezka salía a pasear a su anfibio predilecto por las inmediaciones de su edificio situado en la Rue de Godard 13,a escasos cinco minutos a pie de la magnífica Grand Place, en la ciudad de Bruselas. Al sentirse observada por los niños y mayores que se la cruzaban por la mañana, entornaba los ojos y tras disfrutar internamente de la dicha del solitario, mostraba una sempiterna dentadura dorada que provocaría real envidia al pudiente Salomón.

Su particular higiene acompañada de su esbelta figura generaba opiniones dispares que alimentaban una rumorología de la cual ella se sentía exenta, como es natural. Todos aquellos curiosos nunca imaginarían que aquella extraña mujer había sido primera bailarina del Ballet de Moscú, Doctora en Química y Biología por la Universidad Estatal de Kazán, descubridora de nuevas tribus en las selvas de Brasil, apasionada mujer del antropólogo y arqueólogo Vania Orypev y autora ,entre otros artículos de investigación, del " Estudio cualitativo y cuantitativo de la decapación y torsión de la celulosa a distintos niveles" publicado por vez primera en 1823, en un semanario de la universidad anteriormente citada.

Dicho estudio no tendría fama de no ser por la casualidad de que una soporífera tarde de Marzo, asistiendo a un recital de clavicémbalo en casa de los Schömbol, Hans Germischt decidió hojear la revista de divulgación más conocida de Hamburgo, Ich mag die Gurke, donde este ávido empresario de la industria papelera reparó en el estudio de la señorita Pavlova. Rápidamente, logró ponerse en contacto con Agniezka y juntos dieron con la fórmula y la forma del papel higiénico tal y como lo conocemos hoy en día.

Un par de personas se bastaron para revolucionar un mercado que , como bien sabes, nos ha hecho la vida mucho más placentera substituyendo a las hojas de lechuga para tan íntima actividad. Y , dime, Natalita, ¿responde eso a tu pregunta sobre el origen del papel higiénico?


Piero Galasso

martes, 31 de mayo de 2011

PIEL por Piero Galasso

Estimado amigo,

No lo necesitas. Otórgate la valía que te mereces. Comprendo que te gustaría ser el mimo que tira de la cuerda invisible de la timidez y la arranca del infeliz muñeco de vudú que tú mismo te has tejido. Elimina de tus ambiciones el ansía de sonrisa de ser provocador del regocijo social del triunfo vano e insignificante que crees que tal hazaña te aportaría. Te gustaría que tu pie de página en la cincuenta y siete de los Episodios Nacionales de tu entorno hablase de tu gallardía y bravura ante la localización de la coordenada insondable.

No intentes vivir los hechos de otra persona e intenta disfrutar modelando un nuevo muñeco que no sienta desesperación por no lograr lo que nunca ha intentado. Las situaciones potencian y denostan de tí lo que creen oportuno y , según tu parecer, no te deparan más que una posición confortable al amparo de una columna lastimera.Tu senda es otra y si alguna vez te has sentido libre puedes proclamarte poseedor de victorias infinitas.

Tus pasos dominan tus emociones y tu autenticidad radica en la veracidad de tu parlamento. No olvides que la felicidad es algo superior a ese estado que te sobreviene cuando caen los mitos. Espero que esta misiva inflija dicha en tu rostro del mismo modo que la daguerrotipia juguetea con la plata.

Siempre expectante,



Piero Galasso

lunes, 30 de mayo de 2011

PIEL por Luc Dupont.

Abstraerse significa eliminar la realidad y sus consecuencias dramáticas al tomar una decisión. Asomar por un momento la cabeza por un agujero de nuestra burbuja infantil y obsesiva donde nos encerramos para vivir; y así respirar. El miedo se encuentra dentro de esa rutina de pensamientos oxidados por la repetición. Para vencer el temor a errar nuestra dirección y poder confiar en la brújula, debemos convertirnos en otros diferentes a nosotros.

El ingenio se sube al cuadrilátero, y golpea. Sabe pelear duro y caerse, pero nadie lo puede tumbar. La imaginación siempre vuela un palmo más alto que nuestras cabezas, nadie la puede atrapar.

Los camaleones cambian de color para adaptarse. Yo cambio de piel para sobrevivir. En este baile de personalidades voy cogiendo altura y crezco con cada ocurrencia; cada mentira escupida al vacío refuerza mi disfraz de tipo cualquiera. Todas las palabras que invento para bailar contigo no valen mucho, podrían cambiarse por un pedazo de nada. El objetivo es que la espumosidad de mi champagne te emborrache pronto y no consigas distinguir las medias verdades.

Una excesiva lucidez provocaría que descubrieras un engaño bastante elegante que pretende evitar que te enamores de mis debilidades.

Luc Dupont.

viernes, 27 de mayo de 2011

SEMILLA por Luc Dupont

``Siempre te voy a recordar. Nunca te voy a olvidar´´.

No se sabe qué decir en las despedidas. Él llevaba tiempo pensando en que no era feliz, aquélla relación que le había dado tanta alegría se derrumbaba y no había andamios que la sostuviesen. Sara era la persona que más había querido en su vida. Cuando la conoció, conoció un mundo como el suyo, descubrió que existían personas que le entendían y le comprendían de verdad, se sintió realmente bien y desapareció ese vacío que siempre lo acompañaba.

Sus días pasaban entre las sonrisas mutuas de dos personas encantadas de haberse conocido y pensar en el otro en sus breves ausencias. Él creía haber abierto una puerta hacia el cielo, ¿habría encontrado la manera de ser jodidamente feliz? No. Lo supo desde el principio. Sara le daba paz, pero no le daba verdad. Sus ojos iban perdiendo ilusión cada día. Y su alma necesitaba buscar más, necesitaba seguir rompiéndose. Para bien o mal, quería más. No quería detenerse allí, buscaba crecer y convertirse en lo que podía llegar a ser.

Cuando él se alejó de Sara, su mundo se rompió y necesitó buscar desesperadamente una nueva manera de sentirse bien. Pensó que el dolor duele. Y consiguió reconocer una luz en aquella oscuridad momentánea. Prefirió rendirse a vivr ocultando su resentimiento por las decepciones de ayer. Él sabe que la vida no admite mirar hacia atrás sin perdonar. Que empuja hacia delante. Por eso él decidió amar más a la vida, quererla más que a Sara y a cualquiera, que a él mismo.

Ahora sólo mira hacia atrás para agradecer todo lo que se quedó en el camino para llegar a ser quién es. Hoy, en este día tan frió.

Luc Dupont.